Tierra de Astorga…
La Cabrera…
Tierra de Sahagún…

 

 



 

 

La Tebaida Leonesa -o Tebaida Berciana-, es un término acuñado por la literatura romántica del siglo XIX para designar a una particular subcomarca montañosa al sureste de Ponferrada.

Y es particular, no tanto por sus bellísimos paisajes como por su significado espiritual, esotérico, energético o como se quiera definir la magia que en estas montañas se experimenta desde hace siglos.

Anclado en pleno corazón de los Montes Aquilanos, engloba los valles del Oza, Meruelo y Paradasolana.
LA MAGIA DE LA TEBAIDA El nombre de Tebaida se tomó de la región egipcia de Tebas, dada su semejanza con aquélla por la cantidad de templos que existen y existieron en ella...
Leer más...            ...cerrar

Al ser una denominación literaria, no existe sobre los mapas, ni en documentos, ni puede acotarse en un límite geográfico exacto.

Lo que sí existe es algo intangible que desde la antigüedad atrajo sin remedio a quienes buscaron el arte y la ciencia del misticismo, el equivalente occidental del Yoga hindú.

Los más escépticos señalan la belleza, la paz y el silencio de aquellos montes como reclamo para tantas gentes de santidad, mientras los más inclinados a la espiritualidad encuentran en toda esta zona de los Montes de León, altos niveles de energías más en línea con el pensamiento esotérico que con el racional.

Lo cierto es que, además de los eremitas del primer milenio, no han sido pocos los peregrinos a Compostela que, atrapados por ese magnetismo tan especial, interrumpieron su Camino en estos montes permaneciendo en ellos para siempre como hospitaleros, monjes, agricultores o ganaderos, habitando monasterios, albergues o viejas aldeas recuperadas como poblados de vida ecológica.

HISTORIA DEL EREMITISMO EN LA TEBAIDA BERCIANA

Aunque ya en el siglo IV se tiene noticia de anacoretas retirados en las cuevas de esta comarca, el primer nombre propio vinculado a la región es el del santo visigodo Fructuoso, huérfano de una rica familia de El Bierzo que en el siglo VII decidió convertirse en religioso para después entregar su patrimonio a los necesitados, liberar a sus esclavos y retirarse al valle de Compludo.

Su fama de hombre santo atrajo a tal número de buscadores espirituales, que decidió fundar un monasterio, el de Compludo -que sería el primero fundado en la Península, hoy desaparecido.

El propio Fructuoso redactó su regla monástica.

La congregación -formada por jóvenes, ancianos, jefes militares, soldados, esclavos, nobles que se rapaban la cabeza y vestían con sacos como penitencia- tomó la forma de una aldea en la que las esposas e hijos de los nuevos monjes debían entregarse también a la más rigurosa vida monástica,     renunciando a sus antiguos vínculos familiares. Los nobles de todo el noroeste ofrecían importantes donaciones al monasterio.  Tras varios años al frente del monasterio de Compludo, Fructuoso buscó de nuevo la soledad, encontrándola en una cueva del valle paralelo al de Compludo, el del Oza.

Allí se repitió la historia, y buscadores llegados en gran número le obligaron a fundar un nuevo monasterio, el de San Pedro de Montes, que reconstruído, ha llegado hasta nuestros días.Al poco tiempo, sus antiguos discípulos fueron a buscarlo para llevárselo de vuelta a Compludo, de donde volvió a escaparse.

Esta vez lo hizo al extremo opuesto de El Bierzo, la sierra de Aguiar, donde se repitió de nuevo el ciclo y fundó un tercer monasterio, San Félix de Visonia, igualmente desaparecido. Alejándose cada vez más, terminó sus días en Portugal, como obispo de Braga, de donde toma su nombre de canonización, San Fructuoso de Braga.

De este modo comenzó, al menos que tengamos conocimiento, la profunda tradición eremítica de La Tebaida leonesa, que continuó durante siglos.

La Tebaida está englobada en el extenso municipio de Ponferrada; sin embargo, a pesar de su proximidad a esta urbe -menos de 20 km-, su abrupta orografía dispara los tiempos de viaje en horas.

Sus carreteras de montaña, estrechas y que se ajustan a cada recodo, obligan a ir disfrutando de las vistas y al relax, nunca a ganar tiempo.

Cada curva, cada tramo, cada aldea, regala una nueva estampa, un nuevo ángulo de visión, cada vez más hermoso y diferente cada estación del año.



soyleon.es
te agradece cualquier comentario, idea, información, error encontrado, opinión, sensación, discrepancia, crítica...
¡o elogio!

 

(Pulsa F5 para recargar)    

© soyleon.es, 2009-2014 - Todos los derechos reservados.

info@soyleon.es - Aviso legal